miércoles, 21 de febrero de 2018

El turf, versión refinada de la cultura ecuestre popular

 


Roy Hora habla de “Historia del turf argentino”, un inusual y sorprendente libro que explica la emergencia, el impacto social y cultural, y la posterior decadencia del primer deporte popular que tuvo la Argentina.

Las carreras de caballos, el turf, según su denominación internacional, constituyeron el primer deporte popular en Argentina, y su indiscutido reinado se extendió por más de 50 años, desde la década de 1880 hasta la de 1930, cuando el fútbol comenzó a disputarle esa condición extraordinaria. Eso sí, como enseñaba Oscar Terán, en sus clases de Historia de las Ideas, como tantas otras ideas o prácticas, al ser adoptado por una sociedad distinta a la que lo generó, un aspecto crucial del original turf tuvo que ser modificado por el clima y los hábitos locales: mientras las pistas inglesas eran de césped (ese sería el significado estricto de la palabra “turf”), las nuestras, como la de Palermo, inaugurada en 1876, eran de tierra apisonada y arena, porque el duro invierno y la gran cantidad de competencias que se disputaban anualmente tornaban imposible mantener su cubierta vegetal.
Para explicar este fenómeno, su emergencia, sus implicancias sociales, políticas, culturales y económicas, y su posterior decadencia, el historiador Roy Hora ha escrito Historia del turf argentino, un sorprendente libro, lleno de datos y de inteligentes análisis, dirigido al público en general y no pensado exclusivamente para los aficionados a los caballos.

El país de San Pulpicio

Hasta hace nada más que 100 años, el caballo era un elemento socialmente importante en todo el mundo. El sistema de transporte previo a los coches impulsados por motores era tirado por caballos. Lo mismo ocurría en el campo, antes de la llegada de los tractores.

En nuestro país, las grandes extensiones de terreno y la escasa y relativamente joven población habían convertido al caballo en un elemento sustancial del sujeto que definía la identidad nacional: el gaucho. De hecho, en su famoso poema, José Hernández hacía que Martín Fierro denigrara a unos inmigrantes recién llegados porque no sabían nada de caballos, lo que resultaba por entonces bastante lógico ya que para muchos pueblos europeos afrontar el cuidado de un caballo era carísimo, de modo que constituía un elemento de distinción social, mientras que aquí representaba la forma más económica y segura de movilizarse.
En este sentido, una comparación que hace Hora en su libro sirve de punto de partida para el diálogo: “La moderna Buenos Aires de 1914, ya en parte movida por la electricidad y el automotor, poseía dos veces más equinos por persona que la Nueva York de 1856, cuando esta ciudad todavía dependía de la tracción animal para transportar a sus hombres y bienes”.

–Pensé en la película “Seabiscuit” (2003), sobre ese espléndido caballo y su “carrera del siglo”, que fue, para los Estados Unidos, en 1938... Mientras que aquí, la carrera del siglo la corrió Botafogo en 1918. Es decir que Argentina fue la parte adelantada de un movimiento mundial en el que el turf era sumamente popular.

–Sí, el turf fue una verdadera pasión en Europa y las Américas, y en mucha menor medida en Asia y África. Hoy nos cuesta imaginar cuán populares fueron las carreras de caballos en muchos lugares del mundo hasta cerca de mediados del siglo 20. En sus años de apogeo, las grandes estrellas del hipódromo eran objeto de adoración. Se dice que Fred Archer, el gran jockey británico, era más popular que la reina Victoria y, por supuesto, que cualquier político o actor de su tiempo. Lo mismo pasó en nuestro país con Old Man, Botafogo o Yatasto, o con jockeys como Acosta o Leguisamo, que eran más famosos que los futbolistas de esos años. Esos nombres convocaban multitudes, que iban al hipódromo no para apostar sino para ver lo que entonces era concebido como un espectáculo atrapante.

–Subrayás eso en el libro: la apuesta no sería el elemento que explica el atractivo del turf.

–El encanto del turf no estaba en la apuesta, que siempre acompañó a las carreras como la sombra al cuerpo, sino en lo que pasaba en la pista. Y la prueba es que la apuesta sigue allí, pero el turf fue desplazado por otros deportes y espectáculos: el básquet y el béisbol en Estados Unidos, y el fútbol en Europa y América latina. Para explicar el atractivo del turf hay que recordar que, antes de la era del automotor, los hombres tenían una relación de gran proximidad con los caballos, a los que conocían, apreciaban y en muchos casos admiraban. El ojo estaba entrenado para captar más de lo que vemos hoy. De hecho, el turf reinó mientras el caballo formó parte del universo cotidiano, mientras fue “el gran compañero del hombre”. Cuando el automóvil lo empujó fuera de las calles y las rutas, y el tractor lo sacó de los campos, el turf se fue muriendo. Desde entonces, las nuevas generaciones se sintieron más atraídas por las carreras de autos y sobre todo por el fútbol, y poco a poco los hipódromos se vaciaron.

Hacia el final del libro, Hora cuenta la historia de “San Pulpicio”: a ese excepcional jinete que fue Irineo Leguisamo, amigo de Carlos Gardel y de Palito Ortega, inmortalizado por cerca de 50 tangos, que a los 20 años ya era el jockey que ganaba más carreras por temporada, le decían “el Pulpo”. Su máximo día de gloria fue el 13 de diciembre de 1931, cuando, de las ocho carreras que se disputaron esa tarde en Palermo, ganó siete y llegó segundo en la restante. Entonces, el poeta y periodista Carlos de la Púa convirtió esa fecha en el día de “San Pulpicio” para celebrar al “único jockey que teniendo guita a montones se escolasea todos los domingos la vida para defender como un león el vento de sus creyentes fervorosos”.

–Si Botafogo y San Pulpicio grafican el “ciclo de oro” del turf argentino, este fue completamente previo al que protagonizó Seabiscuit en Estados Unidos. Y además, señalan cómo primero importaba el caballo, y sólo mucho más tarde, por el contrario, se destacó el jinete, lo que da cuenta de una transformación.

–En sus años dorados, el turf fue más importante acá que en Estados Unidos, que siempre tuvo una oferta deportiva más variada. En parte fue así porque la Argentina fue el país del caballo, el lugar en el mundo en el que había más equinos per capita. En las provincias pampeanas, en los tiempos de Rivadavia, Rosas o Roca, ¡había más de tres caballos por persona! Nuestro mito nacional, el gaucho, es un jinete. El caballo ocupaba un lugar central en la vida social, y también en el repertorio de entretenimientos populares (cuadreras, doma, sortija). Esta base fue fundamental para el éxito del turf, que es la versión refinada, elitista, de esa cultura ecuestre popular. Cuando en la década de 1880, la élite social creó el Jockey Club, hizo grandes esfuerzos para “civilizar” el espectáculo hípico y, de paso, para convertir al hipódromo en un ámbito donde lucirse. Para eso, tuvo que restarles protagonismo a los jinetes, enfatizando que lo que importaba era el caballo y su propietario. El turf funcionó de esa manera mientras esa élite fue poderosa. Desde la década de 1920, cuando la Argentina se fue volviendo más democrática, llegó el turno de los jinetes. Y el que abrió el camino fue el incomparable Leguisamo.

Las apuestas y los políticos

–Por supuesto, los distintos movimientos políticos reaccionaron frente a la creciente popularización del turf. Los conservadores lo apoyaron.

–La élite dirigente del período 1870-1916 creía que el turf servía para mejorar la raza caballar, y por ello debía contar con el apoyo del Estado. La concurrencia del presidente al Gran Premio Nacional era parte de sus tareas oficiales. En esto, los dirigentes argentinos no hacían más que copiar lo que se hacía en otras partes, como Inglaterra y Francia, ya que también allí turf y poder estaban estrechamente asociados. Y también estaba la cuestión del hipódromo como fuerza civilizatoria, como educador de las clases populares. Al hipódromo concurría mucha gente del común, pero estaba dominado por la élite social, que lucía su elegancia y exhibía su superioridad en la tribuna oficial, en los espacios reservados para los socios del Jockey Club, ante la vista de miles de espectadores. El hipódromo fue, en alguna medida, la revista Caras del orden oligárquico. Y personajes como Carlos Pellegrini, que fue presidente de la Nación y también del Jockey Club, tenían muy claro que el hipódromo era importante para realzar el prestigio y la autoridad de las clases altas.

–Pero los socialistas se opusieron.

–Claro, el hipódromo los irritaba porque veían que transmitía el peor mensaje: miles de trabajadores mirando embobados a los ricos, encandilándose con los caballos de los poderosos, y encima pagando la cuenta. Pues el Jockey Club, que explotaba Palermo (lo administró desde 1883) y luego San Isidro (inaugurado en 1935), se quedaba con un porcentaje de las apuestas. Es decir que los lujos de la sociabilidad elitista que se desarrollaba en los salones del Jockey Club los pagaban los hombres de la tribuna popular, de la “perrera”. Para la izquierda, pues, el turf exhibía el peor costado de las clases populares. Desde su punto de vista, los trabajadores que concurrían al hipódromo no sólo eran explotados, sino que, por su incultura política, se dejaban explotar alegremente. Tenían algo de razón, pero al mirar las cosas desde este ángulo dejaban de lado un tema crucial: que el turf era una fuente de placer para muchos espectadores.

–Y la Iglesia mixturaba ambas posiciones...

–La Iglesia Católica también estaba en una posición muy incómoda porque se oponía al juego y por ende al turf, sobre todo si las carreras se realizaban el domingo, el día del Señor. Pero nunca pudo elevar mucho la voz, en parte porque sabía que no tenía manera de ganarle la batalla a una afición tan popular, y en parte porque sus grandes benefactores eran los señores del Jockey Club. Saturnino Unzué, por ejemplo, que fue presidente del Jockey Club y un importante donante de la Iglesia, pagó gran parte de la construcción de la catedral de Mercedes, donde está enterrado, ¡con los premios que obtenían sus caballos en Palermo! Y las familias Alvear y Anchorena, de las que salieron hombres y mujeres muy piadosos, que recibieron honores y títulos vaticanos por sus generosas donaciones, también dieron grandes turfmen, como Diego de Alvear, el dueño de Botafogo, y Joaquín de Anchorena, que fue un figurón del Jockey Club.

–Radicales y peronistas bien merecen una mención aparte, ¿verdad?

–Los radicales, y sobre todo los peronistas, tuvieron una relación problemática con el turf porque el hipódromo estaba bajo el imperio de la élite social, y los gobiernos populares o populistas más de una vez chocaron con este grupo. De hecho, Yrigoyen fue el primer presidente que no fue a Palermo como jefe de Estado. Y Perón comenzó ignorando al Jockey Club y más tarde lo enfrentó abiertamente. En 1953, hizo (o permitió) que sus seguidores lo quemaran, y luego lo expropió. Pero como el peronismo era culturalmente populista, y el hipódromo era una gran afición popular, no cerró las puertas del hipódromo, sino todo lo contrario. Su problema no fue con el turf sino con el Jockey Club, y ello al punto de que la prensa peronista incluso celebraba que, gracias a la mejora del ingreso popular, desde que Perón llegó a la presidencia, más y más y más gente apostaba e iba a Palermo.
El autor y el libro

Roy Hora es investigador del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Quilmes. Además de Historia del turf argentino (Siglo XXI 288 páginas), ha publicado Los estancieros contra el Estado. La Liga Agraria y la formación del ruralismo político en la Argentina moderna (2009) e Historia económica de la Argentina en el siglo XIX (2010).

Rogelio Demarchi
http://www.lavoz.com.ar

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

Este Jueves en Meydan (Dubai): LA 8ª JORNADA DEL DWC CARNIVAL AVANZA CON 3 CLÁSICOS DE GRADO


Interesante jornada se realizará este jueves, 22 de febrero, en el lujoso hipódromo de Meydan (Dubai), con la disputa de 3 clásicos de grado y la presencia de ejemplares con grandes expectativas para las grandes carreras programadas para el Súper Sábado (marzo, 10) y para el día de la Dubai World Cup (G1, 2000m, US$10.000.000), el próximo 31 de marzo.

La prueba mejor rentada del día será la Zabeel Mile (G2, 1600m, grama, US$250.000), que se disputará como la 5ª carrera de la jornada de 7 pruebas, y donde estará presente el irlandés Championship (11, Exceed and Excel en Aljafliyah, por Halling), el ganador de la prueba el año pasado, que viene con la intención de repetir. Ganador el año pasado del Al Fahidi Fort (G2, Meydan, 1400m, grama) como paso previo a su triunfo en esta prueba, el castrado debió abandonar el resto de la temporada por una lamentable lesión, reapareciendo hace 3 semanas, precisamente, en el Al Fahidi Fort (G2), pero con precarios resultados, al terminar penúltimo en el lote de 8 competidores.


Aunque se espera recuperación de Championship para la prueba, su pobre reaparecida ha aumentado las expectativas de otros de los 10 participantes, encabezados por su propio compañero de cuadra, el también castrado irlandés, Treasury Notes (12, Lope de Vega en Elegant as Well, por Sadler’s Wells), que buscará su 1ª victoria clásica. Igualmente, se cotizan como serios rivales los surafricanos Janoobi (13, Silvano en Shasta Daisy, por Rakeen), triple ganador clásico de grupo en su país que viene de figurar 2º en el Al Fahidi Fort (G2), y Noah from Goa (12, Tiger Ridge en Limerick, por Fort Wood), ganador clásico G1 y 2º en esta prueba (Zabeel Mile G2) el año pasado, ambos entrenados del líder entrenador Mike de Kock. Otro entrenado en Suráfrica, Campeón de Media Distancia en la temporada 2016-17 en ese país, el australiano Whisky Baron (12, Manhattan Rain en Tazkara, por Sinndar), que será el primer presentado en Dubai para el entrenador Brett Crawford, es considerado entre los principales enemigos a vencer.

La jornada comenzará con la disputa del Meydan Sprint (G2, 1000m, grama, US$175.000) donde el veloz Ertijaal (11, Oasis Dream en Shabiba, por Seeking The Gold), pupilo del Sheikh Hamdan bin Rashis Al Maktoum, ganador de la prueba en 2017 también buscará la repetida, a lo cual se opondrán tan sólo 5 rivales. El castrado irlandés tiene excelente récord en Meydan sobre el kilómetro, pues suma 5 triunfos en 6 actuaciones. Su más importante rival será el calificado BluePoint (14, Shamardal en Scarlett Rose, por Royal Applause), consentido de Godolphin, triple ganador clásico de grupo en Inglaterra que debutará en Meydan, con una campaña de 5-2-2 en 10 salidas. Entrenado de Charles Appleby, tendrá sobre su silla al excelente William Buick.

El programa clásico del jueves se completa con el Dubai Millenium S. (G3, 2000m, grama, US$200.000), una interesante prueba, donde 10 participantes, donde los dueños de casa (Godolphin) presentan un trío de corredores y Mike de Kock vuelve a ser número puesto con dos surafricanos, incluyendo al castrado Light The Lights (11, Western Winter en First Arrival, por Northern Guest), que será monta del sensacional Christophe Soumillon. Entre los de casa, la 1ª opción la lleva el castrado inglés Folkswood (13, Exceed and Excel en Magic Numph, por Galileo), 2º en el Jebel Hatta (G1, Meydan, 1800m grama) el año pasado, otro pupilo de Appleby que será guiado por el “oficial” William Buick.

Será una brillante jornada sin dudas. Los resultados los compartiremos mañana, analizando sus incidencias y posibles consecuencias.

Enrique Salazar
http://hipismomundial.com
Foto: DRC / A. Watkins

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

Emanuel, el niño centauro


Tiene 15 años y es una de las promesas del turf patagónico como jockey

La mitología griega hablaba de los centauros como unos seres fabulosos que tenían torso, brazos y cabezas de hombre y el resto del cuerpo de caballos. La literatura occidental adaptó la consideración griega a aquellos hombres que parecieran formar un solo cuerpo con sus montados y aplica la metáfora a soldados, jinetes, bandoleros, cowboys, gauchos de manera individual o grupal. Emanuel Loverde, un jovencito de 15 años, nacido en General Roca, un 24 de diciembre de 2002 y criado en Los Menucos, ambas ciudades rionegrinas, parece pertenecer a esa casta; cuando uno lo ve llegando al disco, ejerciendo su novel profesión de jockey de carreras cuadreras parece conformar un solo cuerpo con su dirigido, en una postura con la que busca incomodar lo menos posible a su montado y a la vez exigirle lo máximo en esos finales cabeza a cabeza que tanto le gustan.

El “Niño centauro” comenzó a montar a los 8 años en el campo y ni bien pudo afirmarse en los garrones quiso correr contra cualquiera que se ponga a la par. Claro como se suele decir en las hípicas “sangre no le faltaba”; sus abuelos han sido próceres en la hípica regional. Su abuelo paterno es Don Manuel Loverde, afincado desde hace años en la sección chacras de Lamarque, a unos pocos kilómetros del Hipódromo Isaac Álvarez de la localidad vallemediense y ha sido un eximio cuidador de caballos y especialista en ganar pollas de potrillos en su zona. Su abuelo materno es “Cachulo” García, un reconocido carrerista de la Región Sur rionegrina y propietario de grandes caballos que corrieron clásicos en toda la Patagonia norte.

Ya a los 12 años montaba caballos de carreras y con tan solo 13 años se dio el lujo de debutar y ganar, en Sierra Colorada, con una yegua llamada Turquita de unos propietarios también menuquenses. Desde entonces comenzó a correr más seguido en lugares tales como Ingeniero Jacobacci, Los Menucos, Maquinchao, Catriel, Puelches, El Cuy y Cerro Policía; precisamente en esta ultima pista tiene su récord de carreras ganadas en un solo dia, fue en este 2018 cuando cruzó el disco vencedor en 4 ocasiones.

Emanuel reparte su tiempo entre los caballos, ayuda su tío el reconocido cuidador y ex jockey Raúl “Chueco” García, vareando los caballos, levantando las camas y dándoles la ración, y el estudio, cursará tercer año en el presente ciclo lectivo y dice gustarle las matemáticas. Además, le gusta juntarse con sus amigos, aunque la mayoría del tiempo esta pensando en los caballos y en correr.
Sus consejeros a la hora de ejercer su profesión que por ahora mas que nada es una pasión son su tío, su primo Bruno, “Pato” Salaya otro jockey de su localidad y Edgar García el propietario de los caballos que suele entrenar. Sus espejos en la región son Jorge Hernández, Jorge Espinoza, JR Méndez y por su puesto su coterráneo Salaya. De los que corren en los máximos admira a Pablo Falero. Le gustaría poder inscribirse en la Escuela de Jockeys de San Isidro, que reabre su inscripción en 2019, y tiene un peso y una altura ideales para poder continuar con sus tareas en el máximo nivel: 48 kg y 1.53 mts.

El “Niño centauro” sueña con poder dedicarse de lleno a ser piloto de carreras de caballos, correr en Neuquén y en Vista alegre antes de emigrar y una vez en Buenos Aires ir por todo, recibirse de jockey profesional y buscar coronarse en un Gran Premio Carlos Pellegrini, la carrera mas importante de Latinoamérica para SPC. Pero antes de eso quisiera ganar con un caballo de su tío Raúl y que al bajarse del pingo lo abrace y le diga “Te felicito, lo lograste”.

Emanuel es un chico humilde y sencillo, amable para charlar y que agradece a Dios no haber rodado nunca en carrera y a su mama por dejarlo hacer lo que le gusta más allá que le da miedo que pueda golpearse. No se diferencia mucho de otros jóvenes que montan a caballo, pero se transforma en un centauro cuando se abren las gateras.


Marcelo Guerrero
http://porlospalosweb.com
Foto RS

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

martes, 20 de febrero de 2018

Británica Serena Brotherton montará este fin de semana en Monterrico

 



También ha actuado con éxito en carreras con caballos de raza árabe (www.aroracing.co.uk)

Un atractivo adicional a los cuatro clásicos programados para este fin de semana, es la actuación de la jocketta inglesa Serena Brotherton, la cual tendrá dos compromisos de monta, este sábado (Tefo en la 2da y  Thunder Saint en la 7ma).

Brotherton participa con regularidad en el circuito de Jockey’s Amateur, manejado por la BHA (British Horseracing Authority Limited) en el Reino Unido (UK) que administra los hipódromos de Ascot, York, Newmarket, Epsom, entre otros recintos de fama mundial.

De 47 años de edad, Brotherton es ganadora de 162 carreras (114 en pista lisa y 48 con obstáculos) ha sido una de las jocketas más galardonadas en el Reino Unido, llevándose múltiples Stakes; cabe señalar que ha participado en diferentes campeonatos de corte amateur en varios continentes durante más de dos décadas de trayectoria.

“Frankie Dettori dijo que montará hasta los 50 años, no veo motivos por los que yo no pueda”, dijo alguna vez, en entrevista, a modo de broma sobre su tenacidad en mantenerse en competición.

Es ganadora de 162 carreras (Amateur Jockeys Association)


Longines Handicap en Ascot, Ladies Darby tanto en Epsom como en Newbury, Blue Heart Diamond Handicap en Ascot y logró el Queen’s Mother Ladies Cup dos veces (1999/2015) en Ascot, son algunas de las mejores carrera que ha obtenido.

Estoy muy feliz por la experiencia de correr en el Hipódromo de Monterrico y agradecida por el entrenador Juan Suárez y también con los propietarios de los dos caballos que correré”, le manifestó a José ‘Jochi’Meza, handicaper de Monterrico, quien -a la vez- nos ofreció detalles sobre la visitante.

Se llevó el Longines Handicap para jocketas amateurs en 2014


 
Abrahan Carvajal 
http://contactohipico.pe

CONTRA LA DEMONIZACIÓN DEL TURF

 



Se juntaron este mediodía, en la sede de APHARA, la Gremial de Profesionales del Turf de Palermo y San Isidro, representantes de la mayoría de las entidades de Propietarios y Criadores, autoridades de Palermo y San Isidro, y por el Hipódromo de La Plata lo hizo el Sindicato del Personal Mensual, con motivo de analizar los anuncios realizados la semana pasada por la Gobernadora Vidal y por el Sr. Matías Lanusse.

Se evaluó la postura del gobierno provincial y hubo una coincidencia general en cuanto a la clara estrategia oficial de demonizar al Turf con cuestiones puntuales e involucrarlo con la ludopatía, el narcotráfico y otras muy lejanas al verdadero espíritu, motor y razón de ser de la industria generada por los SPC.

Esta demonización de la actividad hípica en la sociedad cuenta con la complicidad de importantes medios de difusión masiva, como el programa radial del Sr. Lanata en Radio Mitre, y con la disponibilidad de enormes fondos para publicitarlo en diferentes canales.

La gravedad de la coyuntura se potencia por la pretensión no sólo de suprimir el Fondo de Reparación, denominado subsidio de una manera no casual sino premeditada, sino que tampoco son menores los indicios tendientes al cierre del Hipódromo de La Plata.

En vista a ello, y al propósito declarado de ir dando de baja el Fondo de Reparación que sale de los bingos, e introducir como se anunció, a partir del mes de marzo, un Proyecto de Ley en las Cámaras para tratar de quitarlo, los concurrentes acordaron llevar a cabo una política de difusión para rebatir la falsa imagen del Turf que se procura vender desde la gobernación como un hecho consumado. Y así exponer a la sociedad y concientizar a los legisladores sobre la real magnitud de la gran Industria Hípica, la cantidad de mano de obra calificada que ocupa y su trascedencia internacional.

Pablo F. Gallo
Revista TODO A GANADOR

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

Se larga una experiencia única en el Hipódromo de Palermo

 

Se larga una experiencia única en el Hipódromo de Palermo

Los vecinos podrán recorrer el lugar junto con la Villa Hípica y presenciar el inicio de una carrera desde donde se realiza la largada. Se llevará a cabo el 23 de febrero. Abierta la inscripción.

La Ciudad, a través de Participación Ciudadana, busca brindar nuevas experiencias a los vecinos y es por eso que los invita a participar de un recorrido especial para descubrir los secretos del Hipódromo Argentino de Palermo y la Villa Hípica.

Uno de los atractivos principales que ofrecerá el recorrido, que se llevará a cabo el viernes 23 de febrero, es que los vecinos puedan vivir en primera persona el inicio de la carrera desde el sitio en donde se realiza la largada. Esto no es posible para el público en general ya que los asistentes al Hipódromo no pueden ingresar hasta ese punto.

Se realizará un sorteo randómico con quienes se inscriban del que surgirán los 40 vecinos que podrán disfrutar de la experiencia.

Las diferentes herramientas de comunicación de Participación Ciudadana (web, mail, Facebook y Twitter) estarán a disposición hasta el miércoles 21 de febrero.

El Hipódromo Argentino de Palermo cuenta con más de 130 años de historia, cultura y deporte y es un gran atractivo turístico de la Ciudad de Buenos Aires. Se destaca por su construcción arquitectónica monumental y por grandes eventos hípicos como el Gran Premio Nacional, que se disputa todos los años.

A su lado se ubica la Villa Hípica, que es un sitio de excelencia para el albergue y entrenamiento de caballos, y cuenta con 1.473 boxes que dan hospedaje a 1.231 Pura Sangre de carreras.
Click acá para participar de la experiencia

 

La historia del Hipódromo Argentino de Palermo

 

Los inicios del hipódromo que hoy pueden disfrutar vecinos y turistas es en realidad muy poco glamoroso. Existía allí un camino conocido como Camino de las Cañitas, que con el tiempo se convirtió en la Avenida Del Libertador y la Avenida General Luis María Campos. Entre el río y este camino había un pantanal, un cañaveral. Había ocasiones en las que las aguas del Río de la Plata se desbordaban y llegaban hasta Luis María Campos. Allí mismo se corrían las carreras cuadreras y de sortijas, y se lo conocía como el Potrero de las Cañitas. Las disputas y la presencia policial para frenar los enfrentamientos eran moneda corriente.

El Hipódromo Argentino de Palermo recién fue inaugurado el 7 de mayo de 1876. El acontecimiento tuvo gran relevancia e impacto social, e incontables personas se quedaron afuera sin lograr entrar a ver las carreras inaugurales. Los tranvías y trenes no alcanzaron para transportar a todos los interesados en concurrir pese a los refuerzos de 50 vagones extra que el ferrocarril puso a disposición. Aún así, 10 mil personas lograron ver ganar a "Resbaloso" en la primera carrera de la historia del Hipódromo.

En 1883 comenzó a ser administrado por el Jockey Club, que era presidido por su fundador y futuro presidente de la Nación, Carlos Pellegrini. En 1885 se realizó por primera vez la carrera del Gran Premio Nacional (Derby Argentino), con la presencia del por entonces presidente del país, Julio Argentino Roca. El vencedor de este gran evento fue el caballo Souvenir, montado por un jinete uruguayo que tenía tan sólo 11 años de edad.

En la construcción original del hipódromo había una tribuna para 1600 personas y 40 palcos para familias. En 1908, bajo la administración de Pellegrini en el Jockey Club, se realizaron reformas a cargo del arquitecto francés Louis Faure Dujarric: se le impregnó del estilo neoclásico que aún hoy mantiene y se amplió la capacidad de las tribunas a 2000 personas.

El Hipódromo Argentino de Palermo recibió su nombre actual recién en 1953. A lo largo de su historia desfilaron por sus arenas los representantes más importantes de la actividad turfística.

http://www.buenosaires.gob.ar
Fotos GCBA

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

De Turfe Um Pouco

De Turfe Um Pouco
Imprensa Internacional